CHARLES A. LINDBERGH
Charles
August Lindbergh nació en Detroit el 4 de
febrero de 1902, pero pasó la mayor parte
de su niñez en Little Falls, Minnesota, y
en la Capital americana. Era el único hijo
del matrimonio formado por un congresista y una
maestra de química que se separaron cuando
él tenía siete años. Completó
sus estudios secundarios en 1918, y pasó
por una docena de institutos superiores antes de
dirigirse a Lincoln, Nebraska, para entrenarse como
piloto.
Charles había mostrado una natural inclinación
a la mecánica ya desde muy niño, lo
que solía demostrar con los autos de la familia.
Luego, durante su corta estadía en una escuela
de ingeniería mecánica, se enamoró
de la aviación, a pesar de que nunca había
estado siquiera cerca de un avión. Voló
por primera vez el 9 de abril de 1922, cuando lo
hizo como pasajero de un Lincoln Standard piloteado
por Otto Timm. Pocos días después,
Lindbergh tomó su primera lección
formal. Desgraciadamente, no se permitía
a los novatos volar por sí solos —no
había seguros, y la destrucción de
un avión podía terminar con la empresa—
por lo que Lindbergh pronto abandonó la escuela
y volvió a casa de su padre.
Al año siguiente, Lindbergh decidió
arreglárselas por su cuenta y adquirió
un Curtiss “Jenny” que ni siquiera sabía
volar. En el campo logró que un piloto lo
asistiera durante un par de horas, al cabo de las
cuales realizó su primer vuelo solo. Era
mayo de 1923. el resto del año lo pasó
participando de una serie de espectáculos
aéreos.
En 1924, sin embargo, Lindbergh fue llamado a prestar
su servicio militar anual, lo que hizo en el Campo
Brooks. Allí tuvo su accidente más
grave, cuando chocó en el aire con otro avión,
mientras practicaban tácticas de combate.
Sin embargo, fue uno de los 18 estudiantes que lograron
graduarse como 2do Teniente, de los 104 cadetes
iniciales, y lo hizo a la cabeza de su clase. Sin
embargo, como el Ejército no requería
por entonces de pilotos —aunque se mantuvo
activo en la Reserva—, Lindbergh fue pasado
a la reserva y volvió a los espectáculos
aéreos.
En octubre de 1925, Lindbergh pudo abandonar la
vida errante y entró finalmente en la aviación
comercial cuando fue contratado por la Robertson
Aircraft Corporation, de St. Louis, para hacerse
cargo de una ruta de correo aéreo entre esa
ciudad y Chicago. No era este un trabajo fácil,
y varias veces se encontró en serio peligro.
Sin embargo constituyó una invaluable experiencia
para la aventura que pretendía encarar: el
primer vuelo en solitario a través del Atlántico.
Aunque tal aventura constituía por sí
sola una hazaña, también había
que considerar que existía un premio de 25.000
dólares para el primero que lo lograra. Y
Lindbergh lo quería. Así que juntó
sus ahorros, pidió prestado y comenzó
la preparación del avión capaz de
hacerlo. Pero tras probar varias alternativas, se
decidió por un diseño personal cuya
construcción encargó a Ryan Airlines
y que bautizó como Spirit of St. Louis.
El vuelo entre Estados Unidos y Francia se llevó
a cabo entre el 20 y el 21 de mayo de 1927, y catapultó
a este joven de 25 años a una fama inmediata.
Tras realizar varios vuelos de exhibición
en Europa, volvió a casa, donde se empleó
como asesor de varias compañías, además
de establecerse como promotor de la aviación.
Ese mismo año, realizó un tour de
promoción financiado por la Fudación
Guggenheim que lo llevó a recorrer 48 Estados
y 92 ciudades, donde hizo 147 discursos.
Luego, en diciembre, conoció en la Ciudad
de México a Anne Morrow, hija del embajador
americano en la capital mexicana Dwight Morrow,
de la que se enamoró. La pareja se casó
en mayo de 1929, y eventualmente tuvieron seis niños,
uno de los cuales fue raptado y asesinado luego
de que se pagara el rescate, dando nacimiento a
una de las historias de crímenes más
famosas del mundo.
Por entonces, Lindbergh se había involucrado
ya en la aventura de otro hombre, Juan Terry Trippe,
quien estaba construyendo la que sería la
compañía aérea más grande
del mundo: Pan American Airways. Ambos se habían
conocido en febrero de 1928, y Trippe lo había
invitado a incorporarse a la compañía
como asesor. Lindbergh había aceptado a cambio
de cobrar parte de sus honorarios en opciones de
capital, lo que significaba que mientras más
rica fuera la aerolínea, más rico
sería él. Y aunque su relación
con la compañía nunca fue exclusiva,
sus consejos marcaron su desarrollo durante las
siguientes tres décadas.
Mientras realizaba los viajes de exploración
necesarios para extender la influencia de Pan American,
Lindbergh continuó sirviendo a su país
desde la Reserva, lo que le permitió viajar
varias veces a Alemania. fue el primer americano
al que se le permitió ver el nuevo bombardero
Junkers JU 88 y el casa Messerschmitt 109, dos de
las armas que emplearían los nazis en la
conquista de Europa. Y en 1938, durante una cena
en Berlín, Herman Göring le otorgó
la Orden del Águila Alemana. Esta condecoración,
así como la simpatía que el héroe
sentía hacia la Alemania nazi, pronto comenzaron
a causarle problemas en casa, a pesar de lo cual
continuó prestando servicio en el Ejército
con el grado de coronel. Incluso escribió
un memo dirigido en el que señalaba la debilidad
de los ejércitos de Gran Bretaña y
Francia frente al de Alemania, instando a que se
fortaleciera urgentemente. Más no fueron
estas recomendaciones lo que se recuerda de él,
sino su sugerencia de que con unas fuerzas armadas
suficientemente fuertes, se disuadiría a
Adolfo Hitler de intentar un ataque, y todos juntos
podrían concentrarse en una guerra contra
el “comunismo asiático”.
A fines de 1940, Lindbergh se convirtió en
el vocero de la oposición a la guerra, lo
que lo llevó a realizar numerosos discursos
ante multitudes. Y en enero de 1941 propuso firmar
un pacto de neutralidad con Alemania. esto provocó
una encendida crítica por parte del Presidente
Roosevelt, lo que llevó a que el 28 de abril
Lindbergh renunciara a su grado de coronel en una
carta personal al Presidente, en la que afirmaba
no tener alternativa luego de que éste dudara
de su lealtad. Pero continuó militando contra
la guerra.
Aunque Lindbergh fue sospechado de ser nazi (así
lo afirma incluso el Presidente Roosevelt), nada
prueba que efectivamente lo fuera, aunque su militancia
a favor de la supervivencia de la raza blanca y
en contra del comunismo lo acercaba a la filosofía
de ese partido. Y cuando Estados Unidos finalmente
entró en la Guerra, luego del ataque a Pearl
Harbor, en diciembre de 1941, se apresuró
a enrolarse, aunque su solicitud fue rechazada por
orden de la Casa Blanca.
Impedido de participar desde el campo de batalla,
se ofreció a varias compañías
vinculadas a la aviación como asesor. Desde
esta función, tuvo un activo papel en el
desarrollo del bombardero B-24 Liberator. Finalmente,
en 1943, logró convencer a las autoridades
militares de que lo designaran asesor en el Teatro
del Pacífico, para estudiar las tácticas
de combate y sugerir mejoras. Y el 21 de mayo de
1944 pudo volar su primera misión de combate
sobre Rabaul. A esta siguieron otras 49 misiones
de combate (a pesar de continuar siendo un civil).
Todos cuantos sirvieron a su lado destacaron su
coraje y patriotismo.
Terminada la guerra, se estableció en Darien,
Connecticut, y continuó sirviendo como asesor
tanto de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos
como de Pan American Airways. En 1954, el Presidente
Eisenhower le devolvió su condición
militar con el grado de Brigadier General. Lindbergh
pasó el final de sus días en la isla
de Maui, en Hawaii, donde falleció de linfoma
el 26 de agosto de 1974.
Charles Lindbergh fue seleccionado como el Hombre
del Año por la revista Time en 1927. En 2010,
continuaba siendo el hombre más joven en
recibir ese título. Numerosas canciones fueron
escritas luego de su vuelo a través de Atlántico,
entre ellas Lindbergh (The Eagle of the U.S.A.)
y Lucky Lindy. El baile Lindy Hop, muy popular a
fines de los años veinte fue también
nombrado en su honor. En 1929, Bertolt Brecht escribió
un musical llamado Der Lindberghflug (El Vuelo de
Lindbergh), pero tras enterarse de sus aparentes
simpatías nazis, reescribió la obra
eliminando toda mención al piloto, y rebautizándola
como Der Ozeanflug (El Vuelo del Océano).